

La primera noche nos dimos un pequeño paseo desde Regent´s street hasta Picadilly Circus para ver sus famosos luminosos encendidos y por poco nos calamos, ya que se puso a llover con gran intensidad (cosa bastante habitual allí).
Al día siguiente fuimos andando desde Trafalgar Square hasta la zona del Parlamento bajando por Whitehall, calle donde se encuentran los principales edificios gubernamentales incluido el 10 de Downing Street, residencia oficial del primer ministro. Primero visitamos la Abadía de Westmister, que además de ser un magnífico templo gótico, es donde están enterrados los reyes británicos y también personajes ilustres del teatro, de la ciencia, de la novela o del cine (Shakespeare, Darwin, Newton, Dickens, kypling o Lawrence Olivier). Después pasamos al lado del Big Ben y del Parlamento, cruzamos a la otra orilla del Támesis y subimos al London Eye, la gran noria panorámica. Las vistas desde arriba del centro de la ciudad, del río o del Parlamento son realmente espectaculares.
Un amante de la historia y del arte como yo, disfrutó sobremanera visitando el Museo Británico y la National Gallery. El Museo Británico aparte de ser enorme y de contar con un vestíbulo diseñado por el gran Norman Foster, a modo de plaza interior cubierta con una espléndida cúpula, tiene magníficas muestras de arte egipcio, griego y de Oriente Medio.
Dimos el típico paseo en barco por el Támesis desde el parlamento hasta Greenwich, donde está situado el observatorio por el que pasa el meridiano 0. El recorrido está jalonado de puentes, monumentos y cosas interesantes y resulta muy entretenido. Puedes admirar la espléndida cúpula de la catedral de San Pablo, la Tate Modern, La Torre de Londres(que antaño fue prisión-fortaleza y hoy custodia las joyas de la corona), Tower Bridge, el skyline de la city financiera, London bridge, Greenwich...Fantástico paseo que no hay que perderse.
También nos paseamos por el Soho, la zona bohemia del centro, y por el West End, barrio en el que están los principales cines donde se proyectan las premieres de las grandes películas y donde están los teatros de los grandes musicales.
Por último un pequeño apunte en cuanto a las barreras arquitectónicas y a la accesibilidad. Londres está muy bien preparada y casi todos los sitios son en general accesibles para las personas en silla de ruedas, desde edificios públicos, hoteles, cafeterías,restaurantes, hasta los taxis(todos cuentan con rampa para sillas). Un buen destino para todos, incluídos los minusválidos.
¡Hasta la próxima amigos!