viernes, 29 de enero de 2010

En busca de la felicidad



Le he robado el título a una película para mi entrada de hoy en el blog.


Quiero hablar de lo que es la felicidad para mí y de donde buscarla y poder encontrarla. Algunos me dirán que eso es muy personal y que depende de la visión de la vida que tenga cada uno. Desde luego eso es cierto. Algunos para ir en su busca escalan las montañas más altas de la tierra, se van a países lejanos para ayudar a los demás, dan la vuelta al mundo en un barco de vela, van al espacio, o conducen un fórmula uno. No existe un único camino para ello.


Yo creo que la felicidad está dentro de cada uno de nosotros y a nuestro alcance, y que ser feliz o no, depende de la actitud positiva o negativa con la que afrontemos nuestra vida y nuestros problemas y dificultades (problemas familiares, de salud, laborales, etc). No creo ni que haya que escalar montañas ni que haya que descender a los abismos, sino realizar un pequeño viaje al interior de cada uno.


Si uno trata de ser positivo, de ver el lado bueno de las cosas aún en situaciones adversas, de ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío, está mejor preparado para seguir el camino de la felicidad. Lo contrario al final te conduce a la frustración.


Pero desde luego no hay que buscarla sólamente en la acumulación de riquezas y únicamente en la adquisición de cosas materiales. El dinero es importante y necesario hasta cierto punto, pero no más de la cuenta. Si uno no tiene carencias económicas graves, tiene un trabajo con el que ganarse la vida, buena salud y una familia que le quiera, desde luego que tiene el mayor de los tesoros.


Casi todo el mundo que ha estado cerca de la muerte o ha tenido graves problemas de salud (cáncer, infartos,etc) y ha conseguido superarlos, casi siempre suele darse cuenta de lo efímera que es la vida, de las cosas que realmente importan, de que hay que disfrutar de los buenos momentos, de las cosas pequeñas y sencillas, y...sobre todo de las personas que queremos y que nos quieren.


La Distrofia muscular que padezco y todos los años de lucha que llevo con ella, me han hecho ser más humano y más cosnciente de lo frágil y efímera que es nuestra existencia. Además me ha enseñado a tener mucho más presentes las cosas que realmente importan en la vida. En mi caso un simple resfriado, que casi para todo el mundo es una tontería, a mí me ponía en grave peligro (sobre todo antes de hacerme la traqueo).


La Felicidad para mí tiene dos vertientes, una personal y otra que tiene que ver con los que nos rodean. La personal tiene que ver con estar a gusto con uno mismo, con el equilibrio personal y con la paz interior (podríamos vincularlo con la filosofía budista u oriental). La otra tiene que ver más con ayudar y preocuparse por los demás, especialmente por nuestros seres queridos, pero no sólamente por ellos, ya que compartir y aliviar el sufrimiento de los otros nos hace ser mucho más humanos (filosofía cristiana).



¡Disfrutad más de las pequeñas cosas y seguid vuestro propio camino en busca de la felicidad!









2 comentarios:

  1. Gracias Félix! Estoy de acuerdo contigo, parece difícil, pero no lo es cuando lo consigues, sólo es un cambio de percepción de las cosas, de actitudes, tal y como dices con el ejemplo del vaso medio lleno o medio vacio.
    Un abrazo gigante!

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  2. Felisuco, me encanta el título de ésta entrada, es un camino que nunca debemos abandonar, siempre hay que intentar hacer de cada día el momento más maravilloso de nuestra vida. Cada día tiene algo especial que lo hace irrepetible, así que no dejemos pasar esas pequeñas-grandes experiencias que nos ofrece la vida.
    Coincido contigo plenamente en todas y cada una de tus palabras, y según te leía sentía que me leías el pensamiento. Nunca es tarde para aprender esa lección.
    Un besazo enorme. Sigue con este proyecto, y sigue escribiendo con ese gran corazón que tienes, que ya se echa de menos leerte.

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